Plagas de Picudo Rojo

El picudo rojo de la palmera, Rhynchophorus ferrugineus (Olivier, 1970) es un coleóptero de origen tropical, originario del sudeste asiático y Oceanía.En España fue citado por primera vez en 1994, detectándose sobre palmeras localizadas en Almuñecar (Granada).

 

Actualmente, la dispersión de la plaga por todo el litoral sureste de la península Ibérica e incluso en zonas de interior, hace que sea imposible llevar a cabo su erradicación. Lo que obliga a convivir con la plaga y a mantener una lucha constante a lo largo de los próximos años.

El insecto es una plaga que se desarrolla en el interior de la palmera, pudiendo coexistir al mismo tiempo sus cuatro estados: huevo, larva, pupa y adulto.

El adulto es un insecto de tamaño muy grande (2-5 cm.) con una coloración marrón oxidado con manchas negras y con un rostro alargado en forma de pico. Existen diferencias importantes entre machos y hembras, así el macho presenta un cepillo de setas sobre el pico.

La larva es de color crema, sin patas y con una cabeza de color marrón oscuro con fuertes mandíbulas. Va adquiriendo una coloración más oscura con el desarrollo, pudiendo llegar a medir 5 centímetros. La pupa se protege con un capullo cilíndrico confeccionado por la larva, con fibras que reúne y amasa en el interior de la palmera.

Las hembras fecundadas pueden llegar a poner de 300 a 400 huevos en tejidos blandos (heridas recientes y zonas de crecimiento). Acuden preferentemente a palmeras enfermas, con heridas de poda o debilitadas por haber sido transplantadas recientemente.

La larvas se encuentran siempre en el interior de la palmera de la que están alimentándose, desplazándose posteriormente hasta las zonas exteriores para construir el capullo.

Los adultos suelen permanecen en la palmera mientras esta disponga de tejido vegetal fresco y salen al exterior cuando la palmera está completamente destruida o no tiene capacidad para albergar mas individuos en su interior

Los síntomas visibles en las palmeras afectadas no aparecen hasta pasados varios meses de la colonización. Cuando se detectan estos síntomas, en muchas ocasiones la palmera ya se encuentran en un avanzado estado de infestación. Algunos de estos síntomas pueden ser:

  • Hojas jóvenes centrales poco desarrolladas, con parte de los foliolos comidos y aspecto decaído.
  • Las hojas afectadas amarillean, se marchitan y se desprenden con facilidad.
  • En ocasiones pueden observarse en la base de la hojas galerías realizadas por las larvas y encontrarse capullos, adultos y restos de fibra apelmazados.
  • Cuando los daños afectan a la yema apical de la palmera, único punto de crecimiento de la misma, da lugar a la muerte del ejemplar.
Métodos de control

La vigilancia del estado fitosanitario de las palmeras es la principal herramienta para el control de la plaga, por ello se recomienda visualizar el aspecto exterior de la palmera como mínimo cada 30 días. Cuando se observe algún síntoma de ataque de la plaga, se recomienda actuar rápidamente, para que las larvas del picudo rojo no sigan destruyendo el interior de la palmera.

Existen dos protocolos de lucha en modo preventivo: integrado y químico. Ambos son válidos, si bien los resultados recomiendan el protocolo integrado, ya que aporta una serie de ventajas medioambientales y en invierno el producto biológico  funcionan mejor que los productos químicos disponibles.

Para tratamientos preventivos en palmeras con riesgo de infestación, se seguirá una cadencia de tratamientos químicos cada 60 días, alternando los productos químicos siguiendo el calendario establecido. Este protocolo es más agresivo mediambientalmente y requiere de mayores medidas de seguridad, dado que se aplican productos químicos en todos los tratamientos.

La cirugía o saneamiento mecánico es una labor necesaria en palmeras gravemente afectadas, bien para eliminar formas vivas de la plaga o para eliminar daños secundarios, como la podredumbre de tejidos anexos a las galerías.

La cirugía puede ser parcial o total, dependiendo del estado de infestación de la palmera. Se aconseja hacer cirugías parciales, dado que se dejan palmas que son reservas para la palmera. Aunque se realice una cirugía, la palmera ha de seguir tratándose igual que cualquier otra palmera afectada, incluso con más cuidados aun, ya que se ha realizado una gran herida de la cual se ha de recuperar.

En ocasiones se intenta eliminar con productos adquiridos en supermercados, ferreterías y grandes superficies, de uso doméstico, o bien con soluciones caseras o remedios caseros, estas medidas no suelen  funcionar, sino que dan mas margen de tiempo a que la plaga a prolifere y aumente el problema. Contrate con PLAGUEFIT un servicio rápido, eficaz y profesional.